TURNER - HISTORIA MINIMA CATALUÑA - CANAL

Historia mínima de Cataluña
Jordi Canal

Hoy resulta prácticamente imposible hablar de la historia de Cataluña (o, por desgracia, de la situación de Cataluña en general) sin levantar encendidos debates, en ocasiones guiados más por la testosterona que por la materia gris de nuestro cerebro. Unos y otros lanzan diatribas pseudo-históricas llenas de prejuicios y lugares comunes carentes de rigor y racionalidad. En este sentido, adelantamos ya que la obra de Jordi Canal Historia mínima de Cataluña* no va a contentar a muchos. Por un lado, quienes jalean un pasado cuasi-mitificado de la nación catalana, cuyo origen se remontaría a un tiempo inmemorial y habría logrado perpetuarse hasta nuestros días, verán con perplejidad que nada de esto aparece en el presente libro. Por otro lado, quienes buscan argumentos para convertir a Cataluña en mero apéndice de la Corona de Aragón, sin mayor singularidad que la que pueda tener un murciano o un onubense respecto de la de Castilla, verán frustradas sus expectativas. Jordi Canal nos muestra una Cataluña con identidad propia y con una historia rica en matices y contextos.

Si el lector se siente identificado con uno de estos dos grupos, le recomendamos que no se haga con la obra de Jordi Canal y continúe informándose en la abundantísima producción panfletaria que hoy circula por el mundo editorial y por las redes sociales, donde encontrará argumentos que avalen sus teorías. El presente libro tiene, por el contrario, un destinatario muy claro: el lector que, como señala el autor al referirse al objetivo de su obra, busque entender “la historia de Cataluña con normalidad, sin prejuicios, de manera desapasionada y no lineal, en su contexto, y, asimismo, atendiendo a su complejidad”. Con este fin, Jordi Canal, siguiendo la máxima de Vicens Vives, construye su relato a través de los documentos y del estudio de los “sucesivos ambientes pasados”. Parece un cometido obvio y sensato pero en los tiempos que corren, cuando la sinrazón se ha extendido por doquier, actuar así es casi una proeza.

REVUELTA SEGADORS CATALUÑAYa desde el prólogo Jordi Canal se muestra contundente: “Toda historia nacionalista —o absolutista, o fascista, o federalista– era, simple y llanamente, una historia falsa”. Critica, al igual que hizo en su día el periodista catalán Agustí Calvet (más conocido como Gaziel), a aquellos historiadores que, como Ferrán Soldevila, han construido un relato mezclando política y realidad para presentar no “la historia de Cataluña, sino la historia del sueño de Cataluña”. Si hay una conclusión palmaria extraíble del trabajo que ahora reseñamos es la inexistencia de una nación catalana o un estado catalán enraizado en la historia, ambos ideados —y elaborados— a finales del siglo XIX durante la Renaixença. Cataluña había sido hasta entonces una región con sus particularidades, con sus costumbres y tradiciones y con ciertos rasgos identitarios propios, pero —afirma Canal— una “pretendida Cataluña eterna resulta, simple y llanamente, ahistórica”.

Como toda obra que abarca prolongados espacios de tiempo resulta imposible centrarse en los detalles. Resumir mil quinientos años de historia en apenas trescientas páginas obliga al escritor a realizar un denodado esfuerzo de síntesis, más aún cuando también se introducen aspectos ajenos a la simple relación de hechos, como son las referencis a la historia social, económica y cultural de Cataluña. El resultado es, por tanto, un abigarrado relato dividido en cinco capítulos ordenados cronológicamente (Noticias de Cataluña, Cataluña y la corona de Aragón, Cataluña en la monarquía hispánica, Cataluña en la época contemporánea y Cataluña de ayer y hoy) que muestran de forma breve pero concisa el desarrollo histórico de la región catalana.

Jordi Canal comienza su narración con una acertada reflexión: “¿Cómo hacer referencia a una época en la no existía Cataluña como entidad, ni tampoco se usaba dicho término?”. Resulta harto complicado poner un punto de partida a la historia, no sólo de Cataluña sino de cualquier entidad política actual ¿Cuándo se inicia la historia de España? ¿Y de Europa? La solución por la que opta el autor es remontarse a la prehistoria y recorrer a vuelapluma miles de años (mencionando la presencia griega, cartaginés, romana y visigoda) hasta alcanzar el siglo IX, momento en que la redacción comienza a ralentizarse. En aquellos años Cataluña constituía una zona de fronteras (la Marca hispánica) entre Al-Andalus y el imperio carolingio, compuesta por una pluralidad de condados (Ampurias, Rosellón, Barcelona, Gerona, Beselú…). Tan sólo a partir del siglo XII y bajo la figura de Ramón Berenguer III empezó a establecerse un cierto poder central (con todas las matizaciones posibles). Parece que fue en aquellos años cuando se utilizó por primera vez el gentilicio “catalán” en la obra del monje Enrique de Pisa, Liber Maiochilinus de gestis Pisanorum illustribus.

SITIO BARCELONA GUERRA SUCESIONLa obra de Jordi Canal se detiene en los momentos y cuestiones decisivas: la integración de los territorios catalanes en la Corona de Aragón; el papel jugado, especialmente por las ciudades, en la expansión a través del Mediterráneo; la crisis del siglo XV (“La Cataluña de 1472 era un país exhausto. Muerte, destrucciones y paralización parcial de la vida económica dejaron huellas profundas”); la unión entre Castilla y Aragón; la rebelión de 1640; las implicaciones de la Guerra de Sucesión para la historia catalana y el mitificado 1714; el desarrollo económico del siglo XIX y, en fin, la vida política catalana durante el siglo XX. Jordi Canal no se limita exclusivamente a los hechos y también aborda otras cuestiones más simbólicas como el origen de la senyera, del himno de “els segadors” o de la ofrenda floral de la Diada, la mayoría de ellas con un origen remoto pero reutilizadas y readaptadas durante la Renaixença.

Hoy son más necesarias que nunca obras como la de Jordi Canal. Hay que esforzarse por introducir algo de cordura en una sociedad desquiciada, cuyo desconcierto ha de atribuirse en gran medida a la irresponsabilidad de sus dirigentes. El nacionalismo y la realidad truncada que imponen sus ideas han de rebatirse con la tranquilidad y la firmeza de la razón y la verdad. No deberíamos caer en el juego de los descalificativos y del hiperbolismo, con lo que sólo conseguimos dar munición a quienes viven ensimismados en sus propios sueños, convencidos de estar cumpliendo una misión casi divina. El libro de Canals no es una obra de combate: no quiere desmontar mitos, no intenta aleccionar, tan solo busca ser un texto que relata la historia de Cataluña a través de los documentos, del estudio académico y del rigor científico, ni más ni menos ¡Cuánta necesidad tenemos hoy de ellos!

Jordi Canal (Olot, Gerona, 1964), es doctor en historia y profesor en la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS, París). Hasta 2001 enseñó en la Universitat de Girona. Entre sus libros destacan El carlismo. Dos siglos de contrarrevolución en España (2000), Banderas blancas, boinas rojas. Una historia política del carlismo, 1876-1939 (2006) y La historia es un árbol de historias. Historiografía, política, literatura (2014). Ha coordinado, entre otros, los volúmenes Exilios. Los éxodos políticos en la historia de España, siglos XV-XX (2007), Histoire de l’Espagne contemporaine de 1808 à nos jours (2009 y 2014) y, con Pedro Rújula, Guerra de ideas. Política y cultura en la España de la Guerra de la Independencia (2011). En la actualidad dirige la obra España, 1808-2010, en seis volúmenes.

*Publicado por la editorial Turner, septiembre 2015.