RUIZ BURGOS - EDAF - PAX HISPANICA
Pax hispánica
Eduardo Ruiz de Burgos Moreno

El 13 de septiembre de 1598 moría en su palacio de San Lorenzo del Escorial, Felipe II, tras más de cuarenta años dirigiendo los asuntos del Imperio español. A su muerte dejaba una monarquía con una dimensión universal, cuyos dominios se extendían por todo el planeta, situada a la cabeza de las potencias europeas. A pesar de los logros alcanzados, la situación económica era muy delicada y la diversidad y extensión de los territorios que componían el Imperio dificultaban su control y seguridad. La llegada al trono de su hijo Felipe III marcó el inicio de una nueva política basada en la pacificación de los distintos frentes.

La que se ha venido a denominar Pax hispánica comprende el período que va desde el año 1609 (momento en que se firma la Tregua de los Doce años con las Provincias Unidas, precedida en 1598 por la Paz de Vervins entre Francia y España y del acuerdo con Inglaterra en 1604) hasta el año 1618, cuando se vuelven a generalizar las hostilidades contras las potencias protestantes y comienza la Guerra de los Treinta Años. Bajo la atenta mirada del valido de Felipe III, el duque de Lerma, los diplomáticos españoles llevaron a cabo una política destinada a consolidar la paz a través de enlaces matrimoniales (Isabel de Borbón se casó con Felipe IV y Ana de Habsburgo con Luis XIII en lo que se conoce como “bodas españolas”) o mediante acuerdos con distintas naciones. No obstante, durante este período también se produjeron enfrentamientos bélicos, algunos de gran entidad como los sucedidos en el norte de Italia contra el duque Carlo Emmanuele I de Saboya.

Son estos enfrentamientos bélicos –en concreto, 119- los que recoge y relata Eduardo Ruiz de Burgos Moreno en su obra Pax Hispánica. Las batallas españolas durante la paz (1609-1618)*, segundo volumen de la serie Atlas de batallas del Imperio español. La influencia española en el mundo queda patente al constatar cómo gran parte de los enfrentamientos no se produjeron en suelo europeo sino en los cinco continentes y a miles de kilómetros de la metrópolis, en lugares tan alejados de la península como China, el sur de Chile, Persia, la costa oeste americana o la India. Es cierto que algunas “batallas” son simples escaramuzas entre piratas o indios, en las que apenas intervienen varias docenas de hombres, pero ello no resta importancia a la constatación de que el dominio español se extendía por todo el mundo.

LUCHA TERCIOSLa obra de Ruiz de Burgos se divide en diez capítulos, cada uno de los cuales corresponde a un año. A su vez, los capítulos están compuestos de varias secciones en función del territorio en el que se producen las batallas, ordenadas éstas cronológicamente. Al inicio de cada año el autor incluye una pequeña introducción para contextualizar la situación internacional que atraviesa España. De este modo podemos comprobar cómo los puntos más conflictivos del Imperio, a lo largo de estos casi diez años, eran el Mediterráneo, azotado por la piratería berberisca, la constante amenaza otomana y la hostilidad veneciana; el norte italiano, donde la influencia de Saboya, Francia y Venecia hacían peligrar el Milanesado español; los dominios americanos de ultramar, en los que se producen incursiones holandesas e inglesas (aunque el verdadero peligro lo representan los ataques y levantamientos indios, especialmente en América del Norte y en Chile); y, por último, las colonias asiáticas puestas en jaque por la actividad de los holandeses.

Sólo los enfrentamientos en el norte de Italia y las expediciones punitivas contra los puertos piratas en el norte de África implicaron la participación de grandes contingentes armados. La paz con las potencias europeas permitió que durante este período la Hacienda española se tomara un leve respiro aunque no dejaba de ser frágil pues tropas mercenarias francesas luchaban contra España en el Monferrato, mientas que los tercios españoles intervinieron en los conflictos internos del Sacro Imperio Germánico.

Eduardo Ruiz de Burgos ha llevado a cabo una encomiable labor de investigación para describir todas (no creemos que se haya saltado ninguna) las batallas o enfrentamientos armados que tuvieron lugar entre 1609 y 1618. Aunque a veces se deja llevar por la “pasión guerrera” o por la admiración de los logros alcanzados, no por ello su obra deja de tener un enorme interés, especialmente para el amante de la historia militar española.

Eduardo Ruiz de Burgos Moreno es licenciado en Derecho y ha estudiado Historia en la Universidad de Heidelberg. Es autor de la obra La difícil herencia: Las batallas de Felipe III en defensa del legado de su padre (1599 – 1608), galardonada ex aequo con el el X Premio Algaba de Biografía, Autobiografía, Memorias e Investigaciones Históricas.

*Publicada por la Editorial Edaf, noviembre 2013.