ACANTILADO - PASION SANTAS PERPETUA Y FELICIDAD
Pasión de las santas Perpetua y Felicidad
Anónimo

En el horizonte editorial español aparecen de vez en cuando pequeños “astros” tan inesperados como valiosos, que nos permiten mantener la fe –y la esperanza- en la capacidad de los editores para superar las medianías impresas. Uno de esos astros, más bien minúsculo, es el nuevo título que Acantilado incorpora a su colección de Cuadernos, denominado Pasión de las santas Perpetua y Felicidad*.

El libro en sí no sobrepasa las 57 páginas, de las cuales 16 corresponden a la introducción a cargo de Armand Puig, uno de los mejores especialistas en la literatura neotestamentaria. El resto lo integra el relato de un suceso (el martirio de cinco cristianos, tres hombres y dos mujeres) ocurrido el 7 de febrero del año 203 d.C, en Cartago, bajo la dominación imperial romana, el mismo día en que nació Geta, el hijo del emperador Septimio Severo.

El suceso hubiera seguramente pasado desapercibido para la posteridad, perdido entre tantos otros relatos de hechos similares, frecuentes en el imperio durante el período de persecución de los cristianos, si no fuera porque Vibia Perpetua, una de las protagonistas y víctimas, pudo escribir un pequeño diario de sus tribulaciones antes de ser ejecutada. Alguien lo conservó y pocos años después (no más de una década, probablemente) añadió un prólogo sobre la fe de los mártires, transcribió las palabras originales de Perpetua, escritas desde la prisión, y añadió finalmente, como epílogo, su propio testimonio sobre los acontecimientos que llevaron a la muerte de los cinco mártires. El autor anónimo trataba de “consignar por escrito el desarrollo mismo del combate” pues “por muy indignos que nos consideremos de aportar nada al relato de unos hechos tan gloriosos, cumplimos con el mandato, por así decirlo, de la santísima Perpetua. Es más, cumplimos con un deber sagrado hacia ella, al añadir este testimonio de su firmeza y grandeza de espíritu”.

El manuscrito originario (casi seguramente en latín, con ulterior traducción al griego) de la Passio de los cinco mártires tuvo, como todos, su propia historia. El martirio de Perpetua y sus compañeros figura reseñado en Tertuliano, contemporáneo de aquéllos, y Agustín de Hipona se hizo eco de él. Siglos después volvería a la luz, publicado por Lucas Holstenius (1596-1661), bibliotecario del Vaticano. Y desde entonces su contenido no ha dejado de llamar la atención de quienes a él se han acercado.

PERSECUCION NERON A CRISTIANOSLa fascinación que ejerce la lectura de la Passio, y no sólo para los cristianos que encuentran en ella el testimonio de la fe dispuesta al martirio, se debe a factores múltiples. Entre ellos, sin duda, el hecho de que se trate de uno de los pocos textos de la antigüedad escrito por una mujer joven, de 22 años, madre de un niño al que aún daba el pecho, perteneciente a la alta sociedad cartaginesa e “instruida en las artes liberales”. Otro de esos factores es que el relato de Perpetua incluya la descripción de sus sueños premonitorios o alegóricos, a los que se une en el manuscrito la “visión” de Sáturo (uno de los compañeros mártires). La descripción de los acontecimientos es, por lo demás, extraordinariamente viva, con detalles tan expresivos como la preocupación de Perpetua, tras haber sufrido la embestida de la vaca brava destinada a matarla (habían sido condenados ad bestias en el anfiteatro), por recogerse el pelo o taparse el muslo ante el desgarro de su túnica.

Un reciente (2012) libro publicado por Oxford University Press (quién, si no) con el título Perpetua’s Passions. Multidisciplinary Approaches to the Passio Perpetuae et Felicitatis incluye hasta dieciocho trabajos académicos sobre el mismo texto que Acantilado pone ahora a disposición de los lectores en castellano. En ellos se pasa revista, desde todos los ángulos, a las figuras de los cinco mártires, con especial atención a Perpetua y Felicitas (“The Martyrdom of a Young African Woman”), así como a las circunstancias en que se produjeron los sucesos de Cartago en el año 203. La lectura de la Passio (“one of the most fascinating and enigmatic works of antiquity”) es afrontada por los editores oxonienses desde las perspectivas literaria, histórica, narrativa, religiosa, psicológica y filosófica. Aunque la propuesta de Acantilado es mucho menos ambiciosa, al menos nos permite intuir la riqueza de contenido que se esconde tras las escasas páginas que Vibia Perpetua legó a las generaciones por venir.

No deja de impresionar que mil ochocientos años después de los sucesos relatados en este libro, las tierras del norte de África en que se desarrollaron aquéllos hayan vuelto a presenciar escenas de martirios cristianos. No lejos de Cartago, en la cercana Libia, las hemos podido observar, horrorizados, en el siglo XXI. Todo ello otorga aun más interés a las líneas con que el editor del manuscrito, en el primer tercio del siglo III, trataba de explicar por qué “consignar los casos más recientes” que se uniesen a los “antiguos ejemplos de fe que dan testimonio de la gracia de Dios y son edificantes para los hombres” Y añadía que “también estos casos [los de Perpetua, Felicidad y sus compañeros mártires] algún día llegarán a ser antiguos e indispensables para la posteridad”.

Estas últimas palabras se cumplieron y aún hoy se siguen cumpliendo. Los nombres de Perpetua y Felicidad (junto con los de Ágata, Lucía, Inés, Cecilia y Anastasia, por no citar sino los femeninos) se incorporaron al Canon Missae y durante siglos el celebrante de la Misa, en nombre de los “peccatoribus, famulis tuis, de multitudine miserationum tuarum sperantibus” pedía y sigue pidiendo ser digno de alcanzar “partem aliquam et societatem” y “consortium” con aquéllos y con otros apóstoles y mártires.

La Pasión de las santas Perpetua y Felicidad, cuya lectura nos brinda hoy Acantilado con su habitual y cuidada forma de editar, sigue despertando un extraordinario interés. La “posteridad” a la que apelaba el anónimo autor del siglo III no las ha olvidado y el relato de su martirio ofrece –ocultas o a la luz- muchas de las claves para comprender nuestra civilización.

*Publicado por la editorial Acantilado, mayo 2015.