COMELLAS - RIALP - PRIMERA VUELTA AL MUNDO
La primera vuelta al mundo
José Luis Comellas

Hay libros que han sido escritos para leerlos con un mapa –o una carta náutica- al lado. La primera vuelta al mundo* de José Luis Comellas es uno de ellos. No comprenderemos la magnitud de la increíble odisea que supuso la expedición de Magallanes para conquistar las Molucas, y que acabó dando la vuelta a la Tierra, si no contamos con un mapa (del mundo) en el que identifiquemos las etapas y los lugares descubiertos por las cinco naos que partieron de Sevilla en agosto de 1519. Una vez más, sorprende la capacidad de superación humana.

El objetivo encomendado por un joven Carlos V a Magallanes era encontrar una vía alternativa a la utilizada por los portugueses (quienes pocos años antes habían logrado doblar el cabo de Buena Esperanza) y de este modo afirmar la soberanía de la monarquía española en la isla de las especias. El cometido era claro pero su realización de una complejidad extraordinaria. La ruta alternativa ni se conocía ni se sabía qué peligros habría que afrontar, ni tan siquiera si era posible; a pesar de todo, embarcaron con Magallanes en torno a 235 marineros de distintas nacionalidades.

La era de los descubrimientos, a diferencia de lo que normalmente se cree, no comienza con el viaje de Colón en 1492. Años atrás los portugueses ya habían iniciado sus exploraciones por el oeste del continente africano e iban poco a poco dirigiéndose más al sur. El porqué de esta ansia colonizadora daría pie a otro libro entero: nos limitaremos a decir, como también hace José Luis Comellas en su obra, que el afán de lucro avivado por las especias y los metales preciosos, la necesidad de abrir nuevas rutas comerciales alternativas a las del Mediterráneo y un cierto espíritu caballeresco y evangelizador fueron las principales motivaciones para aventurarse en tierras desconocidas.

ESTRECHO MAGALLANESSerán los portugueses quienes tomen la delantera al resto de naciones europeas y lleven a cabo las expediciones más osadas. Sobresale la de Vasco de Gama, quien logró alcanzar el continente asiático y abrió un sinfín de posibilidades comerciales que en los años (y siglos) venideros jugarán un papel decisivo en la política y en la economía internacionales. La reacción española, aunque tardía, fue más espectacular y llevará a Cristóbal Colón a descubrir todo un nuevo continente, si bien su propósito inicial fue hacerse con el mercado de las especias en oriente.

Era cuestión de tiempo que comenzasen las disputas por la soberanía de los nuevos territorios, zanjadas por las dos monarquías al firmar el Tratado de Tordesillas bajo el arbitraje del Papado. El mundo se dividió en dos áreas de influencia cuya línea demarcación quedaba fijada a 370 leguas al oeste de las islas de Cabo Verde. Ahora bien, las mediciones a principios del siglo XVI seguían siendo rudimentarias y era muy difícil concretar si aquellos lejanos territorios de oriente caían sobre el área española o portuguesa, por lo que las controversias continuaron.

En este contexto un marino portugués, Fernando de Magallanes, creyó, al igual que Colón, que había una forma más rápida de alcanzar las Molucas. Rechazado por los portugueses, acudió a Carlos V para lograr su autorización y preparar el proyecto. Lo que no sabía es que, a la postre, su viaje se convertiría en una de las mayores hazañas de la historia de la navegación, por más que él no sobrevivió para culminarla. La obra de José Luis Comellas narra los pormenores de la expedición de Magallanes- Elcano y la adereza con digresiones sobre el marco histórico en que se produjo y sobre el mundo marino de principios del siglo XVI. Estamos ante un relato extremadamente ameno que describe con precisión y claridad todo lo que rodeó a la primera vuelta al mundo.

El propio Comellas lamenta la ausencia de más fuentes contemporáneas. De los 235 marinos que se enrolaron sólo 18 regresarán para contarlo y de estos sólo Antonio Pigafetta, Francisco Albo y el propio Juan Sebastían Elcano dejaron por escritos sus vivencias. La fantasía del primero, los tecnicismos del segundo y la sequedad del tercero impiden obtener mayor información, aunque existen más datos sobre los preparativos ya que quedaron reflejados en los libros oficiales que han sobrevivido en el Archivo de Indias de Sevilla. También dieron testimonio sobre la expedición cronistas como Maximiliano Transilvano, Fernández de Oviedo y López de Gómara. Sigue habiendo, sin embargo, demasiados interrogantes y misterios que aún quedan por resolver.

AZULEJO ELCANO MAGALLANESEl relato de José Luis Comellas es muy humano. Los protagonistas del libro son los marineros que participan en la expedición y aunque sólo se haga mención a los más distinguidos lo cierto es que todos, por igual, sufrieron las mismas penalidades (hambre, frío, enfermedades, miedo). Hay que tener en cuenta que durante ciertos momentos, como las travesías del Pacífico y del Índico por ejemplo, la navegación se hacía extremadamente monótona y no sucedía nada relevante. Comellas destaca cómo la ausencia de hechos dignos de contar no desmentía el sufrimiento de una tripulación sin suficientes provisiones para la travesía y nos explica también las desavenencias producidas a lo largo de la expedición. El carácter despótico de Magallanes, las luchas de poder entre españoles y portugueses, las deserciones y motines o el reparto del mando tras la muerte del capitán general son algunos de los fenómenos narrados en la obra del catedrático gallego.

La afición del autor por la astronomía, por la meteorología y por la navegación también quedan reflejadas en su obra. José Luis Comellas nos explica cómo afectaron las corrientes marinas o los fenómenos atmosféricos a la expedición: por ejemplo, la inusual tranquilidad del océano Pacífico tras cruzar el estrecho de Magallanes se debe a la influencia de la corriente de El Niño para limitar las tempestades que, con toda probabilidad, habrían dado al traste con la empresa del capitán portugués. Estas observaciones son constantes a lo largo de toda la obra y nos ayudan a comprender mejor los desafíos que tuvieron que afrontar los hombres de Magallanes.

José Luis Comellas (Ferrol, 1928) accedió a la cátedra de Historia Contemporánea de la Universidad de Sevilla en 1968 y desde el año 2000 es profesor emérito de esa universidad. Licenciado en Filosofía y Letras, con Premio Extraordinario, por la Universidad de Santiago y Doctor en Historia por la Universidad de Madrid, su tesis doctoral sobre Isabel II le valió el Premio Nacional de Investigación “Menéndez Pelayo”. Es académico de la Real Academia de la Historia y ha publicado más de cincuenta libros referidos en su mayor parte al siglo XIX, ya sea de historia de España o historia universal.

*Publicado por la Editorial Rialp, 2013.