GRANDE - HRM - INFIERNO VERDE
En el infierno verde. La batalla del bosque de Hürtgen
Félix Gil Feito

Existe la creencia generalizada de que el desembarco de Normandía supuso el principio del fin de la Segunda Guerra Mundial, algo que no es del todo incorrecto aunque sí matizable. Es cierto que los aliados ya habían alcanzado territorio europeo con la toma de Sicilia tras la operación Husky, y que el desembarco de las fuerzas estadounidenses y británicas en junio de 1944 fue un duro golpe para las aspiraciones de los alemanes, obligados éstos a combatir en múltiples frentes con unos efectivos que iban menguando a considerable velocidad. Sin embargo, la presencia aliada en el continente europeo no supuso, al menos de forma inmediata, el derrumbe del ejército alemán que logró aguantar un año más el empuje simultáneo de soviéticos y americanos.

Gran parte del aura triunfal que rodea a los sucesos posteriores al día D tiene su origen en la factoría hollywoodiense, más en concreto en el escenario por ella construido donde aparecen las fuerzas aliadas machacando sistemáticamente al ejército alemán. La realidad fue bien distinta y, de hecho, la defensa germana fue bastante más sólida de lo que se cree, llegando a permitirse incluso una gran contraofensiva. Hay que añadir, además, que algunas iniciativas o decisiones aliadas tomadas durante esos meses concluyeron en estrepitosos fracasos (la operación Market Garden quizás sea el ejemplo más ilustrativo) y tuvieron como consecuencia la pérdida de incontables vidas y recursos. Tan solo la aplastante superioridad aérea y artillera de británicos y estadounidenses, así como el mayor número de efectivos desplegados, permitió doblegar la tenaz resistencia alemana, no sin acometer un gran esfuerzo.

Dentro del complejo entramado estratégico que se estaba desarrollando en territorio francés tras el desembarco aliado destacan los combates que tuvieron lugar en una pequeña franja de terreno boscoso en las cercanías de la milenaria ciudad de Aquisgrán. Se trata de la conocida como batalla del bosque de Hürtgen, una de las más feroces de la Segunda Guerra Mundial. Félix Gil Feito analiza en su obra En el infierno verde* los sucesos que allí se produjeron. El libro, siguiendo la línea de la editorial HRM Ediciones, combina la lectura sencilla y divulgativa con un estudio riguroso desde la óptica de la historia militar, acompañado en todo momento de numerosísimas ilustraciones y mapas explicativos que complementan las explicaciones (aunque dada la complejidad de las operaciones y la pluralidad de escenarios tratados quizás se agradecería algún mapa más detallado).

GI_machine_gun_crew_in_Aachen_(Correct_orientation)Las batallas modernas, en las que entran en juego decenas de miles de combatientes, son difíciles de narrar. Hasta hace un par de siglos, el relato de los enfrentamientos entre dos ejércitos enemigos podía (y así se hacía) contemplarse desde una distancia prudencial que permitiera observar las tácticas de batalla que cada general había planteado. A partir del siglo XX (y quizás ya en el XIX) esta práctica resulta imposible dada la amplitud del campo de operaciones que abarca, normalmente, cientos de kilómetros. Félix Gil Feito aborda, por tanto, no solo la batalla del bosque de Hürtgen (que en realidad es una infinidad de pequeños choques entre las fuerzas aliadas y germanas) sino también los enfrentamientos que la precedieron. Trass una breve introducción en la que explica el estado de los dos ejércitos después del desembarco de Normandía, así como el sistema defensivo ideado por los alemanes (la famosa línea Sigfrido) y la geografía del territorio, se ocupa inicialmente de la toma aliada de la ciudad de Aquisgrán.

Aquisgrán (Aachen, Aix-la-Chapelle, según las lenguas de quienes la ocuparon) era la ciudad alemana de más entidad al oeste del país. Que el ejército aliado se encontrase en disposición de conquistarla tenía un alto componente simbólico, pues por primera vez durante toda la guerra se luchaba en suelo alemán, además de las implicaciones históricas que la ciudad tenía para la mentalidad germana. Félix Gil Feito divide el relato de la batalla en tres fases (operaciones en torno a Aquisgrán, el cerco a la ciudad y su caída) y nos explica el desarrollo de los choques que se van produciendo. En dos meses los aliados consiguen hacerse con la ciudad, pero ya observamos algunos de los problemas y carencias que tanto afectarán a los americanos en los sucesivos (quizás el más importante durante este período fuera la climatología adversa, que dificultó la utilización de la aviación aliada).

Tras la toma de la ciudad los aliados pusieron en marcha la operación Queen cuyo objetivo era controlar el corredor de Stolberg para atravesar el Ruhr a la altura de Colonia y hacerse con el sector minero e industrial indispensable para el suministro bélico alemán, además de controlar las presas de la región de alta importancia estratégica. Pero antes tenían que “[…] despejar lo que los aliados definían como unas pequeñas bolsas de resistencia locales en el bosque de Hürtgen”. Lo que allí se encontrarían los aliados fue algo mucho más contundente que unas simples “bolsas de resistencia” y, de hecho, tardarían bastante más de las 72 horas que habían planeado para limpiar la zona de enemigos. El tiempo y algunos refuerzos habían permitido a los alemanes idear un sólido sistema defensivo, favorecido por los accidentes geográficos. Ya desde el inicio de las operaciones se observan algunas deficiencias del plan estadounidense pues, como señala Félix Gil Feito, “[…] el plan para asaltar Hürtgen tenía carencias importantes. La más reseñable era una incomprensible descoordinación entre los tres regimientos”.

517th_PRCT_in_the_Hurtgen_ForestPoco a poco Félix Gil Feito detalla las sucesivas acometidas que los aliados fueron llevando a cabo para derrotar y desalojar de sus puestos defensivos al ejército nazi. Asistimos con él a la toma de localidad de Schmidt, la destrucción de la 28ª división de infantería americana, la peligrosa contraofensiva germana dirigida por el general Model, el avance hacia el norte con el bombardeo de la cota 187 (bombardeo que ha pasado a la historia de Europa como uno de los que más concentración de fuego artillero conllevaron hacia un mismo punto) y la toma del castillo de Frenzerbourg y de Merode. Cada una de estas etapas estuvo marcada por el enorme esfuerzo desplegado por ambos combatientes que, en unas condiciones pésimas, lucharon hasta la extenuación.

Las últimas operaciones bajo la nieve y el frío tuvieron lugar durante los días finales de noviembre y principios de diciembre de 1944, antes de que se iniciase la crucial batalla de las Ardenas. La conquista de Hürtgen y de Kleinhau, los combates en la cresta de Brandenberg-Bergstein, la toma de la cota 400.5 y el asalto a las ciudades de Grosshay y Gey son los acontecimientos más destacados que analiza Félix Gil Feito. No podemos detenernos en explicar qué sucedió en cada uno de ellos (ese es precisamente el objeto del libro), pero insistimos en las penalidades que atravesaron los aliados para ir haciéndose poco a poco con pequeñas porciones de terreno, así como en los fallos tácticos y estratégicos en los que caía reiteradamente el mando estadounidense. El balance final es ilustrador: 23.000 bajas aliadas (más 8.000 derivadas de patologías adquiridas en el campo de batalla) y 12.000 bajas en combate para los alemanes.

Concluimos la reseña con la reflexión que el autor dedica en las últimas páginas del libro: “La batalla por el bosque de Hürtgen, como tantas otras a lo largo de la historia de la guerra, ha quedado relegada a un segundo plano por la dimensión de la contraofensiva alemana que se llevó a cabo en las Ardenas apenas una semana después del cese definitivo de los combates en el bosque […]. La magnitud y las condiciones en la que se desarrollaron los combates, el ímprobo esfuerzo estadounidense reflejado en su incansable infantería, la excelente resistencia alemana y sobre todo, las 43.000 bajas acumuladas en combate por los dos bandos en seis semanas de lucha, hace plantear esta batalla no como un acontecimiento coyuntural dentro del contexto global de la ofensiva aliada, sino como uno de los combates más costosos y duros a los que jamás tuvieron que enfrentarse estadounidenses y alemanes en el Frente Occidental durante todo el conflicto”.

Félix Gil Feito (Madrid, 1984) es Licenciado en Humanidades y Máster en Estudios Hispánicos (Universidad de Cádiz). Director de la publicación académica Revista Universitaria de Historia Militar Online desarrolla actualmente estudios de doctorado en Ciencias Sociales. Ha publicado diversos artículos en revistas científicas y de divulgación histórica, y es autor de diferentes capítulos en obras colectivas. Su primer libro fue Sicilia 1943, los Aliados asaltan la fortaleza Europa.

*Publicado por HRM Ediciones, diciembre 2014.