TURNER - ORO Y CAOS - KWARTENG
El oro y el caos. Quinientos años de imperialismo, deudas y derrumbes
Kwasi Kwarteng

Las deudas, quiebras y problemas financieros de los Estados se encuentran, con cierto componente de tragedia y desgracia para los ciudadanos, de gran actualidad en el continente europeo. Los problemas de la crisis financiera y económica de 2008 (conocida por la prensa, el público y cada vez un mayor número de profesionales del mundo económico como «Gran Recesión») y que tuvieron continuidad, a partir de 2009-2010, en forma de crisis de deuda soberana, no han se han superado completamente. Así lo ponen de manifiesto los recientes acontecimientos, a raíz de la necesidad de un tercer rescate financiero a Grecia con el fin de evitar su colapso total y un posible problema para la continuidad del proyecto de moneda única (euro) de la Unión Europea. Sin embargo, a causa del exceso y sobreabundancia de información en la sociedad digital, nos encontramos tan pegados a la actualidad que perdemos la perspectiva sobre los procesos económicos existentes tras nuestras vivencias y problemas cotidianos. Para recobrarla, al menos desde el punto de vista histórico, existen una serie de libros interesantes, uno de los cuales es el publicado por la Editorial Turner, El oro y el caos. Quinientos años de imperialismo, deudas y derrumbes* de Kwasi Kwarteng.

Antes de abordar su contenido quizás sea conveniente hacer una mención a la trayectoria de su autor, británico nacido en Londres de ascendencia africana (concretamente, de Ghana) y doctor en Historia Económica por la Universidad de Cambridge. Con 35 años (en 2010) fue elegido diputado del Parlamento Británico por el Partido Conservador en Spelthorne, uno de los diez distritos del condado de Surrey, escaño que ha revalidado en las pasadas elecciones de 2015 aun con mayor respaldo electoral del obtenido en los anteriores comicios. Además, ha trabajado como analista financiero y escrito libros sobre cuestiones como la permanencia del espíritu imperialista británico o la congestión del tráfico en las ciudades británicas. Es, por tanto, una combinación idónea para producir este libro: una persona con formación de historiador, con experiencia en la información financiera y con responsabilidades de representación política.

El libro trata sobre todas estas cuestiones pues aborda principalmente la historia económica, en concreto la historia monetaria, cuyo desarrollo es imposible desligar de la política (y en especial de la política internacional) de los principales Estados en cada uno de los contextos históricos abordados. Por supuesto, al tratarse de un texto de historia económica, las concepciones de teoría económica y los datos históricos están siempre presentes. Pero no deberíamos llamarnos a engaño: aunque Kwarteng maneja con un gran rigor las teorías económicas y los datos, y se asienta sobre una sólida bibliografía de ambas disciplinas, su libro está escrito con un estilo tan ágil y ameno que a duras penas parecería un texto de historia económica. El lector no debe esperar un plomizo tratado sobre el comportamiento de los agentes en las crisis cambiarias, ni un conjunto indiscriminado de datos y más datos sin ningún orden ni concierto que aconsejen abandonar su lectura a mitad. Por el contrario, en muchas ocasiones más bien parece una recopilación de crónicas bien expuestas, en las que la visión de conjunto se interrelaciona de tal manera con anécdotas y descripciones de salas o reuniones que parece trasladarnos a otros tiempos y convertirnos en una suerte de espectadores privilegiados de los fenómenos o sucesos relatados.

KEYNES EN BRETTON WOODSEn El oro y el caos, Kwasi Kwarteng nos invita a recorrer la historia de la evolución del dinero a lo largo de los últimos quinientos años: desde la llegada del oro y, sobre todo, de la plata de la América española hasta los recientes rescates bancarios y estatales de la actual crisis (llega incluso, a modo de epílogo, a reflexionar sobre los éxitos electorales de Syriza en Grecia). Podríamos afirmar que estamos ante el libro más actualizado y accesible para el gran público sobre la historia monetaria del mundo occidental de los últimos cinco siglos.

En la obra se identifican una serie de momentos clave para la historia monetaria de los últimos siglos, agrupados en capítulos que se ordenan de forma cronológica. Entre los acontecimientos más significativos podemos encontrar la formación del Banco de Inglaterra; el papel de John Law en el primer experimento a gran escala de fabricación de papel moneda y la burbuja de la Compañía del Mississippi (primera burbuja financiera de la historia); el papel moneda en las revoluciones de finales del XVIII, tanto la americana (con los billetes del Continental) como la francesa (y sus famosos assignats); la suspensión de los pagos en metálico del Banco de Inglaterra como consecuencia de las Guerras Napoleónicas; las polémicas y conflictos para crear un Banco Central en Estados Unidos; el papel de los greenbacks como experiencia de papel moneda en el bando norteño durante la Guerra Civil americana; el papel de los famosos robber barons (magnates de la industria y las finanzas norteamericanos de la segunda mitad del XIX como Rothschild, J.P. Morgan o Andrew Carnegie) que, en su mayoría vinculados al Partido Republicano, fueron seña de identidad del auge económico de Estados Unidos; los créditos de guerra y otros instrumentos financieros y monetarios para hacer frente a los gastos extraordinarios de las potencias europeas durante la Primera Guerra Mundial; la hiperinflación alemana de los años 20 y las reparaciones abusivas de guerra impuestas al país germano, con el nefasto resultado que todos hoy conocemos; los acuerdos de Bretton Woods, alcanzados cuando se acercaba el final de la Segunda Guerra Mundial en el seno de las potencias aliadas y que marcaron la política monetaria y financiera de los siguientes treinta años; el espectacular éxito y recuperación económica de Japón tras su derrota en la Segunda Guerra Mundial; la suspensión (en teoría temporal pero que todavía continúa) del patrón oro desde 1973; el papel jugado por Thatcher y Reagan en los años 80, tanto en la esfera de la política internacional como en la política de reformas económicas internas; la creación de la moneda única europea; el auge imparable de China (que la actualidad más reciente parece poner en duda); o la última crisis financiera cuyas consecuencias son por todos conocidas.

En definitiva, el libro comprende un total de veinte capítulos (además de la conclusión y un epílogo) ordenados de forma cronológica y divididos en cuatro partes o secciones que, a lo largo de más de 400 páginas, nos van haciendo más fácilmente comprensibles los fenómenos de inestabilidad política y económica. Lo hace poniendo de relieve ejemplos históricos que aparentemente poco tendrían que ver con nuestro contexto actual pero que, sin embargo, guardan importantes paralelismos con él.

RETRATO JOHN LAWLa obra mantiene a lo largo de todo su desarrollo un par de tesis centrales a las que prestar cierta atención. La primera es la imposibilidad de separación entre los elementos económicos y los elementos políticos. Las grandes inestabilidades económicas y financieras, pone de manifiesto el autor, guardan una estrecha vinculación con momentos políticos delicados y de cambio, especialmente con el acaecimiento de conflictos bélicos. Así se manifiesta en las guerras imperiales y religiosas que llevaron a la quiebra en varias ocasiones a la Corona española durante los siglos XVI y XVII o en la gran crisis de 1929, que tuvo lugar en el período entre dos guerras mundiales: la relación entre guerra, imperialismo, deudas soberanas y crisis económicas y financieras ha sido una constante a lo largo de la historia.

La segunda es que aunque ciertos esquemas institucionales (por ejemplo la economía basada en el papel moneda sin respaldo) favorecen más que otros el acaecimiento de desastres económicos y financieros, no existe uno concreto que pueda ponerles fin de manera absoluta y permanente. Intentos como la «Peel´s banking act» (ley bancaria de Peel, en honor de su impulsor el político conservador inglés Robert Peel) pretendieron poner fin a un período de turbulencia financiera durante las primeras décadas del siglo XIX inglés, y a raíz de ella se conformó el modelo de «patrón oro» tan conocido. Ahora bien, aunque proporcionó una cierta estabilidad temporal no consiguió cerrar de una vez y para siempre el problema de las crisis bancarias.

Aunque el libro reconoce el efecto perturbador que normalmente jugó el papel moneda sin respaldo en metal, su autor no hace la apología del patrón oro, sistema que para él tiene también sus propias dificultades e inestabilidades. De hecho, y aunque reconoce el papel que el oro juega, o puede jugar, como depósito de valor, niega expresamente la vuelta al patrón oro de forma muy clara en la última frase del libro. Como no se trata, al fin y al cabo, propiamente de una novela, aunque en ocasiones esté narrada de una forma tan absorbente, podemos «desvelarla»: «El patrón oro jamás regresará formalmente, pero los movimientos en el precio del oro bien pudieran indicar que los inversores, con su falta de fe en el papel moneda, ya lo han adoptado de manera informal».

¿Simples maniobras especulativas sobre el futuro a la baja del valor monetario? ¿Verdadero quiebro definitivo para el sistema de papel moneda exclusivo que desde 1973 supone el único sistema monetario existente de forma global? El tiempo lo dirá, pero desde luego en el plano formal parece que todavía le quedan muchos años de estabilidad inestable como sistema monetario internacional. Al fin y al cabo, se trata de un libro de historia y no de futurología.

Andrés Casas