GRANDE - ALIANZA - DE BANQUETES Y BATALLAS
De banquetes y batallas. La antigua Grecia a través de sus anécdotas
Javier Murcia Ortuño

En la Antigua Grecia nace la cultura occidental. Entre las accidentadas tierras de la península del Peloponeso y las costas del Mar Egeo se forjó la identidad de un pueblo cuya impronta seguimos sintiendo con fuerza todavía hoy, dos mil años después de que el Imperio Romano engullera a su mentor intelectual. Grecia es la cuna de prácticamente todas las ciencias modernas (raro es encontrar una disciplina que no tenga un precursor heleno) y, en especial, de las humanidades. La filosofía, la literatura, el arte o las ciencias políticas hunden sus raíces en los planteamientos de figuras, ya universales, como Homero, Sócrates, Esquilo, Platón, Sófocles, Aristóteles o Fidias, entre otras muchos más.

La historia de la Antigua Grecia, no obstante, es mal conocida. Poco sabe el gran público de los sucesos que marcaron el primer milenio antes de nuestra era en las tierras helenas. Frecuentemente se acaba por asociar el pasado de Grecia con la historia de Atenas, obviando la complejidad y la pluralidad de factores y de ciudades-estado que influyeron en el devenir del conjunto del mundo griego. Es cierto que Atenas fue la ciudad más importante del orbe heleno, al menos durante un prolongado período de tiempo, pero esto no significa que toda la historia griega deba supeditarse a los avatares de los atenienses. Tebas, Esparta, Mileto, Corinto, Samos e incluso las ciudades de la Magna Grecia, como Siracusa o Síbaris contribuyeron, en un momento u otro, a configurar de manera decisiva lo que hoy conocemos como la Antigua Grecia.

Reunir en una sola obra la identidad griega no es una tarea sencilla. Son numerosos los matices y tampoco son tantas las fuentes a las que acudir, de ahí que haya que alabar a Javier Murcia Ortuño por su trabajo De banquetes y batallas. La antigua Grecia a través de sus anécdotas*, en el que, de forma amena y sencilla, realiza un repaso de la historia y de la cultura griega desde los orígenes de Esparta y Atenas hasta la descomposición del Imperio macedónico y la aparición de Roma en las costas del Egeo. Como señala el profesor Antonio Lillo en la presentación de la nueva edición del libro, “Todo lo dicho hasta aquí permite concluir que nos encontramos ante una obra caracterizada por su amenidad de lectura, su claridad expositiva y su utilidad, al presentarnos con total inmediatez los textos que tratan sobre cada una de las historia o anécdotas recogidas en el libro. Es, además, una magnífica introducción a la historia y la cultura griegas, perfectamente accesible también al no especialista”.

IMAGEN PARTENONEl eje de la obra de Javier Murcia lo constituyen, por un lado, la propia historia griega, es decir, la sucesión ordenada cronológicamente de hechos que configuran el pasado heleno y que el autor utiliza para dar continuidad a su relato. De este modo, toma como punto de partida la Guerra de Troya (más bien, los textos de Homero) y pone punto final con la expedición de Pirro a la península italiana en el siglo III a.C. Por otro lado, aparece la “anécdota” como instrumento para hacer más fácil la lectura y romper con la monótona relación de acontecimientos. En palabras de Javier Murcia, “las anécdotas pueden ser el camino grato y directo para tomar contacto con el mundo griego, para conocer su sociedad y su forma de vida tan alejada de nosotros en muchos sentidos. Pueden, además, despertar la curiosidad por la cultura y avivar el deseo de leer a los clásicos”. A quienes desconfíen de este tipo de herramientas les aseguramos que el libro no acaba por convertirse en una simple suma de historietas y curiosidades, pues las anécdotas recogidas son breves y no interrumpen bruscamente el relato.

Uno de los aciertos de la obra de Javier Murcia es su estructura compartimentada que admite dos posibles lecturas: una lineal (desde la primera hasta la última página) y otra salteada o aleatoria que permite centrarnos en un momento concreto sin perder por ello la coherencia de lo que estamos leyendo. Quien tenga interés por un suceso o personaje específico puede acudir directamente a las páginas dedicadas a él y no necesita remontarse al principio del libro o leer los capítulos previos. En nuestra opinión, la primera lectura es más enriquecedora en la medida en que permite hacernos una idea general de cómo se produjo el nacimiento y consolidación del mundo griego.

ALEJANDRO EN ISOSEn total son doce capítulos que resumen los principales hitos de la historia helena: el nacimiento de Esparta y de Atenas; la aparición de los tiranos; las Guerras Médicas; la Guerra del Peloponeso; el período de las hegemonías (espartana, ateniense y tebana); la agonía de las ciudades libres tras la llegada de Filipo; el reinado de Alejandro; los sucesores del joven monarca macedonio y el final de las ciudades griegas en Italia y Sicilia. Javier Murcia presta quizás más atención a los acontecimientos militares y políticos y a las principales figuras de cada momento, pero no por ello se olvida de la cultura y los rasgos de la sociedad de la Antigua Grecia. Hay capítulos específicos dedicados a la literatura y a las artes (“La obsesión por la belleza y la sabiduría”) o a la filosofía (“En busca del verdadero conocimiento”), así como secciones dentro de algunos capítulos en las que se tratan cuestiones como el papel de la mujer, de los niños y de los esclavos, la homosexualidad, la importancia de los Juegos Olímpicos o las costumbres y los valores más enraizados en la sociedad griega.

De banquetes y batallas. La antigua Grecia a través de sus anécdotas es una obra muy recomendable para todo aquel que quiera acercarse a la Antigua Grecia de un modo ameno y desenfadado pero sin caer en la banalidad de lo superficial. El libro es una introducción a la historia helena y las numerosas anécdotas que contiene (entresacadas su mayoría de las fuentes clásicas) nos permiten intuir la esencia del espíritu griego que guía aún hoy a nuestra sociedad.

*Publicado por Alianza Editorial, septiembre 2014.